Social Icons

.

14 de mayo de 2011

La medida de todas las cosas



Hemos tenido que superar el antropocentrismo, el geocentrismo e incluso el heliocentrismo para darnos cuenta de la posición que ocupamos en el Universo. Es una posición discreta, sutil, en cuanto que el nicho que habitamos es una diminuta esfera de roca que gira suspendida gravitatoriamente en torno a una estrella amarilla corriente, como los millones que salpican el firmamento. Somos ínfimos pero estamos en una posición privilegiada para conectar realidades en el espacio y el tiempo. El hombre se encuentra entre lo macroscópico y lo microscópico, entre el pasado y el futuro. Existen motivos sobrados para aceptar como válido el axioma de que el hombre es la medida de todas las cosas. Para conocer el Universo macro y micro se puede extrapolar lo que ya sabemos sobre el hombre. Dicho de otro modo; conociendo al hombre se puede conocer al Universo. Porque el hombre es materia, es energía, es conciencia, es espíritu, igual que el Universo. Las escalas superiores tienden a reproducir las características de las menores. Por tanto, el hombre están en la encrucijada espacial y temporal entre lo diminuto y lo descomunal, entre lo pasado y lo futuro y desde esa posición privilegiada se puede preguntar por la naturaleza de la realidad partiendo de lo que sabe sobre sí mismo.

0 comentarios: